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Es injusto echarle la culpa a Félix Bautista de los sinsabores del leonelismo, como infantil es el argumento de que su presencia tan activa en este proceso haya exacerbado los ánimos del danilismo para imponer sus candidatos al Comité Central del PLD.Félix es un incansable y leal trabajador político, y en atención a sus condiciones ha avanzado en el peledeísmo a la sombra de Leonel, pero también por méritos propios.
Intentar disminuirlo en un momento de baja es como buscar un chivo expiatorio para no dejar en la orfandad una derrota que tiene explicación sociopolítica fuera del simplismo grupal.
Es probable que Félix haya cometido errores como es normal en procesos internos como el Congreso peledeísta. Pero bajo ninguna circunstancia puede culpársele de que el leonelismo haya caído en desventaja circunstancial frente a Danilo, cuya popularidad rebasa los límites del partido.
Paralelamente Leonel no ha podido reponerse luego de una campaña feroz que erosionó notablemente su liderazgo en sectores decisivos de la sociedad.
A Danilo lo favoreció la coyuntura política, la popularidad de su gobierno y de su crecida imagen, mientras Leonel nunca había estado tan mal valorado ni su conducta y su honor cuestionados de forma tan severa e injusta.
Maneja esa estructura...
Muchos olvidan que Danilo Medina fue el arquitecto del leonelismo y quien catapultó su fulgurante ascenso a los primeros planos de la política cuando la influencia de Leonel se limitaba a la academia universitaria, a grupos de la comunicación social y a la intelectualidad peledeísta.
Danilo fue siempre su armador político, el carpintero de su estructura partidaria. Por más de diez años Danilo le agenció a Leonel el apoyo y la solidaridad de la mayoría de los dirigentes del PLD.
Es ahí precisamente donde radica la diferencia entre los dos líderes peledeístas. Mientras Leonel es un dirigente distante, académico, normativo, Danilo es cercano, de acción directa, militante de la base, del contacto personal.
Esa situación explica las ocurrencias del VIII Congreso que acaba de pasar en el PLD. Danilo asumió el control de su corriente para posicionar a sus seguidores con clara mayoría en el Comité Central para luego imponer siete en la ampliación del Comité Político.
Como Presidente de la República tenía que llevar a sus seguidores al CC y al CP para agenciarse mayoría en el Congreso y en los municipios en las próximas elecciones y quedar bien situado cuando salga del poder.
Félix no era objetivo
Cuando considero infantil el argumento de que Félix Bautista provocó la reacción del danilismo, me sitúo simplemente en la necesidad política que tenía Danilo de imponer su mayoría en el VIII Congreso.
Aún con el nuevo escenario a su favor, Danilo no puede quitarse el sambenito de que llegó al poder en las ancas de la montura de Leonel. Era necesario que en este proceso Danilo mostrara sus músculos inflados por la popularidad del gobierno.
Aprovechó muy bien la coyuntura favorable y en eso no influyó para nada el activismo de Félix Bautista.El senador de San Juan, en cambio, tiene el mérito de haber sacado a pleno pulmón más del 30 por ciento de los votos... A pesar de haber quedado huérfano de apoyo cuando Leonel le sacó la alfombra.
Tomado del Listin Diario